Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dime que estás pensando en mí,
o sabré que poco soy y solo quedo,
en el diverso avatar que me depara
la insondable intención de mi destino.
Dime que estás pensando en mí,
o sabré que mi carne no es de acero
ni yo eterno, y que la muerte es a mí
como a las bestias: sin distingo.
Dime que estás pensando en mí,
o sabré que voy de príncipe a plebeyo
sin señal de abolengo que me libre;
siquiera sapo, con corona y hechizo.
Dime que estás pensando en mí,
o entonces deberé nacer de nuevo:
a tu antojo, a tu lujuria, a tu medida,
si acaso me deshago y luego existo.
o sabré que poco soy y solo quedo,
en el diverso avatar que me depara
la insondable intención de mi destino.
Dime que estás pensando en mí,
o sabré que mi carne no es de acero
ni yo eterno, y que la muerte es a mí
como a las bestias: sin distingo.
Dime que estás pensando en mí,
o sabré que voy de príncipe a plebeyo
sin señal de abolengo que me libre;
siquiera sapo, con corona y hechizo.
Dime que estás pensando en mí,
o entonces deberé nacer de nuevo:
a tu antojo, a tu lujuria, a tu medida,
si acaso me deshago y luego existo.
Última edición:
::
::