salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Palabras en el correr de la edad...
Si Dios es autor de lo por-venido,
¿por qué EL no ha de evitar lo acaecido,
a su criatura, tal contrariedad?
¿O es el azar en su casualidad
quien rifa a voluntad lo devenido,
o el destino imprime al recién nacido
cuanto ocurra en su temporalidad?
Palabras que el ser humano vocea,
cuando los contratiempos se le acercan,
palabras que en sus adentros le son.
Dios, azar, destino, ¿quién de ellos crea
los aconteeceres que al hombre cercan,
causándole herida en su corazón?
A más pensamiento, más confusión.
Dudas en el adentro a más saber.
Sólo la fe ha de sanar el doler.
FELIZ el que alegre es en su cabaña.
Cuán feliz aspirando el aura pura,
llenándole la luna de hermosura,
echado sobre un suelo de espadaña.
En grato retiro, libre, le baña
un sol de lumbre ardida muy segura.
La vida así más espacio le dura
y la hora sin reloj le desengaña.
Va viiviendo y él no contará los años.
Le hace de almanaque cada cosecha.
Un mundo vivirá sin los engaños.
De cuanto ignorante es, él se aprovecha.
No ansía medallas, no sufre daños,
y más se acrecienta, si más se estrecha.
Si Dios es autor de lo por-venido,
¿por qué EL no ha de evitar lo acaecido,
a su criatura, tal contrariedad?
¿O es el azar en su casualidad
quien rifa a voluntad lo devenido,
o el destino imprime al recién nacido
cuanto ocurra en su temporalidad?
Palabras que el ser humano vocea,
cuando los contratiempos se le acercan,
palabras que en sus adentros le son.
Dios, azar, destino, ¿quién de ellos crea
los aconteeceres que al hombre cercan,
causándole herida en su corazón?
A más pensamiento, más confusión.
Dudas en el adentro a más saber.
Sólo la fe ha de sanar el doler.
FELIZ el que alegre es en su cabaña.
Cuán feliz aspirando el aura pura,
llenándole la luna de hermosura,
echado sobre un suelo de espadaña.
En grato retiro, libre, le baña
un sol de lumbre ardida muy segura.
La vida así más espacio le dura
y la hora sin reloj le desengaña.
Va viiviendo y él no contará los años.
Le hace de almanaque cada cosecha.
Un mundo vivirá sin los engaños.
De cuanto ignorante es, él se aprovecha.
No ansía medallas, no sufre daños,
y más se acrecienta, si más se estrecha.