Marga M.R.
Poeta que considera el portal su segunda casa
No clames más al Cielo,
tus súplicas se quedan enganchadas en copas colmadas por tu ego,
un dios a ras de acera,
entre ego y alcohol tu voz no se libera,
agitador de masas en proceso de anorexia mental,
en duda existencial consumes toda paz,
agotas todo aliento,
tus ruegos son castillos de arena vencidos por el viento,
tu ego ya colmado se derrama
meciéndose en la brisa de la fama,
...y presiento
en tí valor adormecido,
principio y fín de un sueño que se queda como eco en tus oídos,
caminas a la gloria sin saber que tus pasos te llevan a olvido.
tus súplicas se quedan enganchadas en copas colmadas por tu ego,
un dios a ras de acera,
entre ego y alcohol tu voz no se libera,
agitador de masas en proceso de anorexia mental,
en duda existencial consumes toda paz,
agotas todo aliento,
tus ruegos son castillos de arena vencidos por el viento,
tu ego ya colmado se derrama
meciéndose en la brisa de la fama,
...y presiento
en tí valor adormecido,
principio y fín de un sueño que se queda como eco en tus oídos,
caminas a la gloria sin saber que tus pasos te llevan a olvido.
