Almendra_135
Poeta recién llegado
Revientan los fuegos artificiales en la floresta
El grito del carnaval con ritmo pegajoso pone la fiesta
Reina diosa en su bailar riega pétalos de amor y pecado
Naciendo de la espuma como si Boticelli la hubiera creado.
De las neblinas del cielo fuiste descendida
En la candela del infierno llegaste encendida
El antifaz guarda momentos de amargura y locura
La vida al igual que la samba no es un arrullo de cuna.
En este reino terrenal tu presencia ha sido maldita y bendita
Apareciendo en tu lluvia multicolor de papelillos y serpentinas
Solo dos noches el mundo se posa sobre tus hombros
Hipnotizando a los amantes y matando a los hombres
Tú corona alada y trenzada de exóticos plumajes
Admirada en tu trono policromado de indomables oleajes
Diosa del carnaval
Bordado de escarchas, perlas y lentejuelas cubren tu lado más sensual
Enigmática, divertida y provocativa como la mujer ideal
Sobre tu pecho nace el esplendor de dos capullos de ensueño
Cuya semidesnudez dibuja lo radiante, lo maravilloso y lo perfecto
Los placeres de la tentación en tu cuerpo se enroscan
Mientras el desenfreno de tu danza hace que las venas fluyan
Esferas de humo, aros de fuego y besos de perdición
Tragos de caña dulce prendiéndose al calor del ron
El aire exquisito de la maracuyá en la lejanía
Y el ritmo frenético de sus rodillas marca la alegre melodía.
Un hilo gris y plata ilumina su frente
Ardiente cinturón de una luna en su fase creciente
Curvas prodigiosas se aceleran cuando su cadera se bate
Agitando el palpitar de la multitud con ese movido chocolate
Del aullido del lobo, gritos de felicidad y la risa de un loco
Junto al tambor africano van jugueteando su mágico coro
Hoy no tiene ninguna vergüenza la bella desnudez
Para la mirada de los hombres es la gloria de la embriaguez