Sanmar
Poeta recién llegado
Por un día voy a ser una diosa
vestiré ropas de fina seda
decoraré mi cuerpo con perlas
y oleré a pétalos de rosas.
En mi mirada no habrán miedos
ni habitarán las dudas
seré faraona del desierto
reina de las dunas.
Donde yo diga brotarán ríos
a quién yo elija lo haré mío
y en un paraíso perdido
beberé el néctar del olvido.
Por un día voy a ser una diosa
ni arpía cruel ni boba piadosa...
Mi felicidad traerá bonanza
y mi dolor... Justa venganza.
No habrá nada que me detenga,
moldearé el destino con mis manos
le daré la forma que yo quiera,
temblará la tierra con mis pasos.
Y cuando en la noche fría
se desvanezca este día
recordaré orgullosa
que yo fui una diosa.
vestiré ropas de fina seda
decoraré mi cuerpo con perlas
y oleré a pétalos de rosas.
En mi mirada no habrán miedos
ni habitarán las dudas
seré faraona del desierto
reina de las dunas.
Donde yo diga brotarán ríos
a quién yo elija lo haré mío
y en un paraíso perdido
beberé el néctar del olvido.
Por un día voy a ser una diosa
ni arpía cruel ni boba piadosa...
Mi felicidad traerá bonanza
y mi dolor... Justa venganza.
No habrá nada que me detenga,
moldearé el destino con mis manos
le daré la forma que yo quiera,
temblará la tierra con mis pasos.
Y cuando en la noche fría
se desvanezca este día
recordaré orgullosa
que yo fui una diosa.