James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Carátula: La esquina que dobla un vacío
Perdido, ante un hombre destruido
un regalo al corazón, morirás por la obsesión
porque estimas la tristeza, desde el cuerpo
a la cabeza que se inclina a la obsesión.
A la luz de los desvelos que olvidándote del cielo
vas directo hacia lo negro, al infierno del poder
de sufrir por quién no amas que hospedaje
de la cama, a la luz que se desvela que se cuela
en la ventana, mañana doblada al vacío a sufrir
por lo que es mío, mi soledad inconexa.
Solo paz y humillación por tratar a la razón
que se pierde en el engaño, de estaño,
de extraño anfitrión, en la carne sobre el hueso
a ver si con el verso te regreso mi canción;
con el beso solapado de los labios del pecado,
de alto odio del ego del apego de un extraño.
De estaño, ante el hombre destruido
En estribillo ladino que te rima el corazón.
Perdido.
Contraportada: Sobre un tocadiscos la mosca de las vueltas
Perdido, ante un hombre destruido
un regalo al corazón, morirás por la obsesión
porque estimas la tristeza, desde el cuerpo
a la cabeza que se inclina a la obsesión.
A la luz de los desvelos que olvidándote del cielo
vas directo hacia lo negro, al infierno del poder
de sufrir por quién no amas que hospedaje
de la cama, a la luz que se desvela que se cuela
en la ventana, mañana doblada al vacío a sufrir
por lo que es mío, mi soledad inconexa.
Solo paz y humillación por tratar a la razón
que se pierde en el engaño, de estaño,
de extraño anfitrión, en la carne sobre el hueso
a ver si con el verso te regreso mi canción;
con el beso solapado de los labios del pecado,
de alto odio del ego del apego de un extraño.
De estaño, ante el hombre destruido
En estribillo ladino que te rima el corazón.
Perdido.
Contraportada: Sobre un tocadiscos la mosca de las vueltas