UnusualSoul
Poeta recién llegado
Trázame tus pasos en un mapa sin tesoro
Me he perdido en Roma amurallando mis deseos
Respiro liviano el polvo con el que decoro
Las rejas del calabozo donde solo merodeo
Me rodeo de palabras que no expresan lo que siento
Caliento mi cuerpo bajo el frío de la intemperie
Todo se ensordece cuando estallan los cimientos
Del castillo de arena en el jardín de las Hespérides
Esperé, pero el tiempo desespera inexorable
Manzanas de oro desperdigadas por el suelo
Los árboles colgantes se sostienen en un cable
Unas copas no hacen que alcances el cielo
Ni un regalo es símbolo de afecto
Ni una sorpresa desencadena la felicidad
Cada gota de penuria conlleva su justo efecto
Directo al pecho como el fresco aire del mar
Sirenas entonan la balada de los carceleros
Yo sordo y desolado entre paredes de cristal
Donde la libertad te hace desconocer tu paradero
Perseguido por el reflejo de aquel niño de coltán
Intenta remontar el vuelo y nunca supo aterrizar
Estréllome en el suelo como una roca estelar
Desprendido del sótano de un cráter lunar
Despierto decepcionado después de otro viaje astral
Mi familia se derrumba sin poderlo remediar
Mi futuro está escondido en el fondo del desván
Desvanecimiento paulatino y cómplice de lo inmoral
Las zarzas se camuflan de mortaja floral
El trino de los pájaros se disipa cuando canto
¿Pero si desafino por qué sigue el lar desierto?
La aguja del telar consiguió helar mi llanto
Mas al andar descalzo agujerearon mis pies secos
Carámbanos y témpanos, solo déjanos
Atrapado entre pétalos de crisantemo como Dédalo
Tuétano entre huesos, no llames, solo cuélganos
Murciélagos enamorados bajo el muérdago
Tásame el pésame y déjate de historias
Pásame más placebo para olvidar la memoria
Sácame del bucle rutinario que me emparanoia
Seamos hielo y fuego rebatiendo toda historia
Cámbiame la histeria por euforia entre tus labios
Cálmame cuando mame cal del cementerio
Pésimo es el séquito de espíritus que irradio
Písame el cráneo sin pudor y sin criterio
Mátame o la miseria nunca saldrá de mi radio
Vivo conectado a quinientos mil amperios
Electrocutado, el pájaro posado en su relicario
Escarnio obligatorio, entre mis omnios un misterio
Veo todo claro mas teñido de azabache
Malherido como un chucho atropellado
Obsérvame al arrollarme, solo soy un bache
Otro parche tratando de sellar un mal tejado
Cortejé a la vida sin saber si me correspondería
Ni me respondía, su mirada fría sin descaro
Fijaba mis pupilas, de las que emana la escorrentía
Que hace que perdure mi tortura sin descanso
Tanta ambivalencia me recuerda a Tánatos
Mátanos, solo somos ácaros vástagos
Merecemos la perpetua encadenados en el tártaro
Sanguinarios bárbaros recubiertos de tántalo
Me ahogo con mi propio Niágara, niégalo
Gárgaras y vómitos, ciérrame el esófago
Repara mi zócalo, pálpalo, tócalo
Ámalo, siéntelo, piérdete entre mis órganos
Me he perdido en Roma amurallando mis deseos
Respiro liviano el polvo con el que decoro
Las rejas del calabozo donde solo merodeo
Me rodeo de palabras que no expresan lo que siento
Caliento mi cuerpo bajo el frío de la intemperie
Todo se ensordece cuando estallan los cimientos
Del castillo de arena en el jardín de las Hespérides
Esperé, pero el tiempo desespera inexorable
Manzanas de oro desperdigadas por el suelo
Los árboles colgantes se sostienen en un cable
Unas copas no hacen que alcances el cielo
Ni un regalo es símbolo de afecto
Ni una sorpresa desencadena la felicidad
Cada gota de penuria conlleva su justo efecto
Directo al pecho como el fresco aire del mar
Sirenas entonan la balada de los carceleros
Yo sordo y desolado entre paredes de cristal
Donde la libertad te hace desconocer tu paradero
Perseguido por el reflejo de aquel niño de coltán
Intenta remontar el vuelo y nunca supo aterrizar
Estréllome en el suelo como una roca estelar
Desprendido del sótano de un cráter lunar
Despierto decepcionado después de otro viaje astral
Mi familia se derrumba sin poderlo remediar
Mi futuro está escondido en el fondo del desván
Desvanecimiento paulatino y cómplice de lo inmoral
Las zarzas se camuflan de mortaja floral
El trino de los pájaros se disipa cuando canto
¿Pero si desafino por qué sigue el lar desierto?
La aguja del telar consiguió helar mi llanto
Mas al andar descalzo agujerearon mis pies secos
Carámbanos y témpanos, solo déjanos
Atrapado entre pétalos de crisantemo como Dédalo
Tuétano entre huesos, no llames, solo cuélganos
Murciélagos enamorados bajo el muérdago
Tásame el pésame y déjate de historias
Pásame más placebo para olvidar la memoria
Sácame del bucle rutinario que me emparanoia
Seamos hielo y fuego rebatiendo toda historia
Cámbiame la histeria por euforia entre tus labios
Cálmame cuando mame cal del cementerio
Pésimo es el séquito de espíritus que irradio
Písame el cráneo sin pudor y sin criterio
Mátame o la miseria nunca saldrá de mi radio
Vivo conectado a quinientos mil amperios
Electrocutado, el pájaro posado en su relicario
Escarnio obligatorio, entre mis omnios un misterio
Veo todo claro mas teñido de azabache
Malherido como un chucho atropellado
Obsérvame al arrollarme, solo soy un bache
Otro parche tratando de sellar un mal tejado
Cortejé a la vida sin saber si me correspondería
Ni me respondía, su mirada fría sin descaro
Fijaba mis pupilas, de las que emana la escorrentía
Que hace que perdure mi tortura sin descanso
Tanta ambivalencia me recuerda a Tánatos
Mátanos, solo somos ácaros vástagos
Merecemos la perpetua encadenados en el tártaro
Sanguinarios bárbaros recubiertos de tántalo
Me ahogo con mi propio Niágara, niégalo
Gárgaras y vómitos, ciérrame el esófago
Repara mi zócalo, pálpalo, tócalo
Ámalo, siéntelo, piérdete entre mis órganos