Nommo
Poeta veterano en el portal
El camino evolutivo les lleva hacia el Señor.
Y todos cantarán a coro, en compañía.
Disfrutando a través de la obra. El Servicio al prójimo es la competición.
Todo lo mío, es tuyo. Generosidad y altruismo.
Pero la senda es espinosa. Vive, sueña, goza, sufre.
Y nunca hay un numero determinado de algo. La única determinación, es la existencia.
Luego por tanto, somos cosas.
Y todo es vibración: ¡ Madrid ! Si no bailo, me muero.
Para huir de una situación embarazosa, exclamo: ¡ Pies, para qué os quiero !
Yo quisiera entregar mi corazón, al Museo de Cera.
Para su reproducción en cadena, en una fábrica industrial.
Mismo modelo, mismos acertijos. Para todos los hijos, dentro de su diversidad.
Porque eso es, para el Creador, la Felicidad.
Sin discriminación de ningún tipo.
Un mismo equipo. Y el balompié, el deporte rey. Integración social.
¿ Por qué no me hacen caso ? ¿ Viven un eterno fracaso ?
No hay euforia, aquí, de un tiempo a esta parte.
El arte, por no helarte. No sólo, el deporte.
Y la diosa Materia es amor frío. ¡ Congelándose ! Pues el plano físico de existencia respira Vanidad.
Y todos echamos de menos, la Navidad. ¿ Cabe alguna posibilidad ?
Rescatemos nuestra infancia.
Como son, serán. Como son de pequeños, serán de mayores.
Y así, en la inocencia, habrá fragancia. Y luego, abriendo el corazón, engendran responsabilidad.
Pues todos París hijos u obras, y eso dice Francia.
Y todos cantarán a coro, en compañía.
Disfrutando a través de la obra. El Servicio al prójimo es la competición.
Todo lo mío, es tuyo. Generosidad y altruismo.
Pero la senda es espinosa. Vive, sueña, goza, sufre.
Y nunca hay un numero determinado de algo. La única determinación, es la existencia.
Luego por tanto, somos cosas.
Y todo es vibración: ¡ Madrid ! Si no bailo, me muero.
Para huir de una situación embarazosa, exclamo: ¡ Pies, para qué os quiero !
Yo quisiera entregar mi corazón, al Museo de Cera.
Para su reproducción en cadena, en una fábrica industrial.
Mismo modelo, mismos acertijos. Para todos los hijos, dentro de su diversidad.
Porque eso es, para el Creador, la Felicidad.
Sin discriminación de ningún tipo.
Un mismo equipo. Y el balompié, el deporte rey. Integración social.
¿ Por qué no me hacen caso ? ¿ Viven un eterno fracaso ?
No hay euforia, aquí, de un tiempo a esta parte.
El arte, por no helarte. No sólo, el deporte.
Y la diosa Materia es amor frío. ¡ Congelándose ! Pues el plano físico de existencia respira Vanidad.
Y todos echamos de menos, la Navidad. ¿ Cabe alguna posibilidad ?
Rescatemos nuestra infancia.
Como son, serán. Como son de pequeños, serán de mayores.
Y así, en la inocencia, habrá fragancia. Y luego, abriendo el corazón, engendran responsabilidad.
Pues todos París hijos u obras, y eso dice Francia.
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