Asklepios
Incinerando envidias
Disfrutaba el firmamento
de soñar sobre su propia existencia.
En sus entrañas, resaltaba el brillar
infinito de las galaxias, que parecían
elevarse entre luces quedas de alabastro,
de las que su entusiasmo, está aún por descifrar.
Era el sueño tan grande, - acorde con su
propio tamaño-, que, a quien fuera que mirara,
le era otorgado el honor de presenciar
lo jamás imaginado:
Había escenarios repletos de tramas del
pasado más antiguo; múltiples partos de
incipientes nebulosas; soledades, más tristes
y oscuras que la mayor negritud…
…También, haces de luz perfumando
los susurros del espacio; dolorosas explosiones
de misterios que hasta al propio firmamento
le eran desconocidos…
… tenía tanto vacío que llenar que, a capricho,
aquilataba o reducía su espacio a voluntad
dentro de ese reino del silencio que todo lo
abarca, y siempre está por acostar.
de soñar sobre su propia existencia.
En sus entrañas, resaltaba el brillar
infinito de las galaxias, que parecían
elevarse entre luces quedas de alabastro,
de las que su entusiasmo, está aún por descifrar.
Era el sueño tan grande, - acorde con su
propio tamaño-, que, a quien fuera que mirara,
le era otorgado el honor de presenciar
lo jamás imaginado:
Había escenarios repletos de tramas del
pasado más antiguo; múltiples partos de
incipientes nebulosas; soledades, más tristes
y oscuras que la mayor negritud…
…También, haces de luz perfumando
los susurros del espacio; dolorosas explosiones
de misterios que hasta al propio firmamento
le eran desconocidos…
… tenía tanto vacío que llenar que, a capricho,
aquilataba o reducía su espacio a voluntad
dentro de ese reino del silencio que todo lo
abarca, y siempre está por acostar.