***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Disonante amor.
Sobre las teclas de tus huesos yo llamo tu nombre;
de los versos infinitos y de las palabras perdidas.
Busco tu mirada en cada rosa y cada sombra perene,
una liebre que busca conquistar el cielo de tus alas.
Negro abrazo de mi luna melancólica y lúgubre canción;
sintiendo del timbre hermoso de un cielo de cristal
y el mar rubio del ocaso cubre tus pensares de inanición,
y la convulsión de tu corazón es el tiempo del metal.
Océano de villas y castillos en tu suspirar infinito,
Ángel de mirada, voluntad inquebrantable de palabras;
vida de mi muerte y muerte del triste gris granito
en mi pecho, en mis deshielos de princesas innatas.
Montaña de días de lluvia entre la monotonía de la soledad,
de los besos amargos de un cacao intensamente preparado
en el mundo de mis males y de mi infame libertad.
¿Cómo fingir que no eres lo que en el mundo más he amado?
Melódico despertar entre miles de sueños cada día y cada anochecer;
orquesta divina de las páginas cenizas y pesadas de una historia
que comenzamos a escribir en el encuentro del destino y el ayer,
en los ojos de una cascada y en los pétalos del clavel de tu memoria.
Amar un destello del sol sería más creíble que cualquier pretexto
más sin embargo, amarte es mucho más incandescente que quemar
la felicidad de volar juntos por nuestro mundo y ver cada día que esto
es más grande que cualquier estrella que ambos logremos alcanzar.
***MUSTA MUSTA MUSTA KUOLEMA***
Sobre las teclas de tus huesos yo llamo tu nombre;
de los versos infinitos y de las palabras perdidas.
Busco tu mirada en cada rosa y cada sombra perene,
una liebre que busca conquistar el cielo de tus alas.
Negro abrazo de mi luna melancólica y lúgubre canción;
sintiendo del timbre hermoso de un cielo de cristal
y el mar rubio del ocaso cubre tus pensares de inanición,
y la convulsión de tu corazón es el tiempo del metal.
Océano de villas y castillos en tu suspirar infinito,
Ángel de mirada, voluntad inquebrantable de palabras;
vida de mi muerte y muerte del triste gris granito
en mi pecho, en mis deshielos de princesas innatas.
Montaña de días de lluvia entre la monotonía de la soledad,
de los besos amargos de un cacao intensamente preparado
en el mundo de mis males y de mi infame libertad.
¿Cómo fingir que no eres lo que en el mundo más he amado?
Melódico despertar entre miles de sueños cada día y cada anochecer;
orquesta divina de las páginas cenizas y pesadas de una historia
que comenzamos a escribir en el encuentro del destino y el ayer,
en los ojos de una cascada y en los pétalos del clavel de tu memoria.
Amar un destello del sol sería más creíble que cualquier pretexto
más sin embargo, amarte es mucho más incandescente que quemar
la felicidad de volar juntos por nuestro mundo y ver cada día que esto
es más grande que cualquier estrella que ambos logremos alcanzar.
***MUSTA MUSTA MUSTA KUOLEMA***