Mr_Mazemaker
Poeta recién llegado
Procede como un relámpago:
La discontinuidad de las cosas-
Inmersas en nuestra visión de las cosas-
Apenas diferencia el abandono del olvido,
La anestesia de la paz.
Ocurren el dolor y el hastío
Como dos gemelos maniatados, río
Y reflejo, imagen y contrapunto,
La máscara de la comedia y la carne
Podrida, exhumada.
Pero también hay uniones que ensordecen
El trueno y conmueven hasta los átomos,
Que dan cuerda a las crónicas manivelas
De las segundas oportunidades;
Al punto de ignorar el sitio donde se quiebra
El cuello de la noche, la inocencia de los niños,
La paciencia de quien ama-
ba.
Así, entre fracturas y superposiciones
Va gestándose un mapa,
En una superficie que, a su vez,
Replica y desdice lo permanente
Y lo interrum-
Pido, quizás, una palabra
Que salga de mi boca, pero con tu voz
Y que conquiste los extremos,
Anudando la soga cortada
(¿Fue libertad o desesperación?),
O deshilvane de una vez por todas
La imposible figura del tapiz,
En un horrendo alivio,
En un secreto a voces.
Tal vez sea un silencio, el calibre preciso
De unos ojos (¿eran tuyos?
¿aún en mis cuencas?)
Que miran el mundo y le adjudican
Una necesaria coherencia, harto inexistente.
Por suerte,
Esta lluvia malherida es capaz
De adoctrinar nuestras incertidumbres.
La discontinuidad de las cosas-
Inmersas en nuestra visión de las cosas-
Apenas diferencia el abandono del olvido,
La anestesia de la paz.
Ocurren el dolor y el hastío
Como dos gemelos maniatados, río
Y reflejo, imagen y contrapunto,
La máscara de la comedia y la carne
Podrida, exhumada.
Pero también hay uniones que ensordecen
El trueno y conmueven hasta los átomos,
Que dan cuerda a las crónicas manivelas
De las segundas oportunidades;
Al punto de ignorar el sitio donde se quiebra
El cuello de la noche, la inocencia de los niños,
La paciencia de quien ama-
ba.
Así, entre fracturas y superposiciones
Va gestándose un mapa,
En una superficie que, a su vez,
Replica y desdice lo permanente
Y lo interrum-
Pido, quizás, una palabra
Que salga de mi boca, pero con tu voz
Y que conquiste los extremos,
Anudando la soga cortada
(¿Fue libertad o desesperación?),
O deshilvane de una vez por todas
La imposible figura del tapiz,
En un horrendo alivio,
En un secreto a voces.
Tal vez sea un silencio, el calibre preciso
De unos ojos (¿eran tuyos?
¿aún en mis cuencas?)
Que miran el mundo y le adjudican
Una necesaria coherencia, harto inexistente.
Por suerte,
Esta lluvia malherida es capaz
De adoctrinar nuestras incertidumbres.