FrancescoPiccolo
Poeta recién llegado
I
Créanme, estoy en el centro de la nada eterna
esperando que nieve. Estoy solo ¿qué importa?
termino o no el yoga. Espero la nieve invernal: plenitud de copos acuosos
tomando cerveza marrón, astringente. Y mirando el follaje vetusto
a través del cristal
hay jacarandas inferiores en el patio, una palmera aquietada
muda ropa en tono mármol, acaso fugaz, sin rastro, donde no existen
los zumbidos y sólo se escucha el gorjeo de las aves
y alguna pantalla que emite imágenes estáticas vistas por miles de entidades
que en cierta víspera degustan infusiones vaporosas
en termos duros, plásticos
que después se desdoblan, yaciendo en basurales recónditos
incluso en zonas poco habitadas: casas huesudas
entre lugares baldíos
donde un muchacho ha fumado tabaco, rodeado de ladrillos pelados.
II
Por mi parte
es una hora intensiva mi cielo
contemplo el mecanismo que da cuerda a todo el mundo
remolino ahuecado en que la brisa interrumpe: es el mundo
juego con mis ideas y algunas escenas detenidas de repente.
III
Ahora el clima es densa niebla, casi dura
que se aproxima directo a mi cuerpo.
Pero créanme, el mal no ha crecido aquí
sino lo sublime con bandera de alborada renacida.
Créanme, estoy en el centro de la nada eterna
esperando que nieve. Estoy solo ¿qué importa?
termino o no el yoga. Espero la nieve invernal: plenitud de copos acuosos
tomando cerveza marrón, astringente. Y mirando el follaje vetusto
a través del cristal
hay jacarandas inferiores en el patio, una palmera aquietada
muda ropa en tono mármol, acaso fugaz, sin rastro, donde no existen
los zumbidos y sólo se escucha el gorjeo de las aves
y alguna pantalla que emite imágenes estáticas vistas por miles de entidades
que en cierta víspera degustan infusiones vaporosas
en termos duros, plásticos
que después se desdoblan, yaciendo en basurales recónditos
incluso en zonas poco habitadas: casas huesudas
entre lugares baldíos
donde un muchacho ha fumado tabaco, rodeado de ladrillos pelados.
II
Por mi parte
es una hora intensiva mi cielo
contemplo el mecanismo que da cuerda a todo el mundo
remolino ahuecado en que la brisa interrumpe: es el mundo
juego con mis ideas y algunas escenas detenidas de repente.
III
Ahora el clima es densa niebla, casi dura
que se aproxima directo a mi cuerpo.
Pero créanme, el mal no ha crecido aquí
sino lo sublime con bandera de alborada renacida.