IRMA PERIBAN VILLA
Poeta recién llegado
Como sombra aferrada,
como amante de cuadro,
en el momento preciso,
la muerte,
la muerte no tiene permiso.
Como novia puntual a su cita,
su presencia es inesperada,
se ha convertido en hielo del erizo,
su presencia es de improviso.
La muerte solo es,
es su compromiso,
es la DIVA,
que toma sin pedir permiso.
ELLA no seleciona,
élla no elige,
tóca en cada uno
la valía del esfinge.
Fiel a sus rondadas,
esperando su carnada,
de día, noche y madrugada,
como si estuviera ahí plantada.
La muerte solo es,
es su compromiso,
es la DIVA ,
que toma sin pedir permiso.
como amante de cuadro,
en el momento preciso,
la muerte,
la muerte no tiene permiso.
Como novia puntual a su cita,
su presencia es inesperada,
se ha convertido en hielo del erizo,
su presencia es de improviso.
La muerte solo es,
es su compromiso,
es la DIVA,
que toma sin pedir permiso.
ELLA no seleciona,
élla no elige,
tóca en cada uno
la valía del esfinge.
Fiel a sus rondadas,
esperando su carnada,
de día, noche y madrugada,
como si estuviera ahí plantada.
La muerte solo es,
es su compromiso,
es la DIVA ,
que toma sin pedir permiso.