Divagación de una mente compasiva.

ARIEL TORRE Y MOLINO

Poeta que no puede vivir sin el portal
No puedo entender mi punto de vista,
ni puedo vivir según mi entendimiento,
conceptos pirañas en mis pies
me han convertido en ciudadano,
consumidor en lo más alto de la pirámide de la evolución,
mucho no entiendo,
mucho no creo,
mucho no es mi fe,
no entiendo cuando dudo de mi
¿Quién soy yo para no entenderme?

Puedo secarme como un tallo nudoso,
convertirme en tierra sobre la cama,
diseminarme en nativa conciencia,
mi corazón abono al núcleo de una estrella
y mi alma dejar sin miedo al infinito universo
¿Quién soy yo para no creerlo?

Soy el que puede elegir:

“Dar hasta que duela”,
refinar lo dicho no es soberbia,
“dar hasta que sane”,
elijo y corrijo, observando lo natural,
no caeré en mi propia falsedad.

“Dar hasta que les duela”,
dominar y castigar con habilidad,
ansias de poder unipersonal,
la luz lleva inherente la oscuridad,
la mano es palma y puño,
“dar golpes hasta que no pidan”,
soy el que elijo, ilusamente la verdad.

Soy el compasivo reflexivo:
Con pasión vivo
dejando que el viento me conmueva
y el sol me vislumbre sin contornos,
compasión y las manos juntas,
con pasión una entrega justa,
compasión exhala un árbol dando sombra,
lo agradezco.
 
Espectacular, en este momento reflexiono en si "dar hasta que les duela" o mejor ser más "compasiva" y seguir dando de mi.
Saludos.
 
Última edición:
WoOW muy sentido desde lo ams recondito, muy vello em iso perderme un momneto exlente trabajo saludos y estrellas.
 
WOW! ARIEL, me encanta muchisimo,de cierto modo me hizo reflexionar; son dos lados de tu ser, el primero lleno de preguntas, temeroso a lo que pueda suceder, pero el segundo es optimista, positivo, capaz de vencer todo tipo de obstáculo y eso me agrada, saber que el lado debil no esta solo, MIS FELICITACIONES ARIEL, todas mis estrellas para ti,besos y abrazos desde mi amada BOLIVIA.

No puedo entender mi punto de vista,
ni puedo vivir según mi entendimiento,
conceptos pirañas en mis pies
me han convertido en ciudadano,
consumidor en lo más alto de la pirámide de la evolución,
mucho no entiendo,
mucho no creo,
mucho no es mi fe,
no entiendo cuando dudo de mi
¿Quién soy yo para no entenderme?

Puedo secarme como un tallo nudoso,
convertirme en tierra sobre la cama,
diseminarme en nativa conciencia,
mi corazón abono al núcleo de una estrella
y mi alma dejar sin miedo al infinito universo
¿Quién soy yo para no creerlo?

Soy el que puede elegir:

“Dar hasta que duela”,
refinar lo dicho no es soberbia,
“dar hasta que sane”,
elijo y corrijo, observando lo natural,
no caeré en mi propia falsedad.

“Dar hasta que les duela”,
dominar y castigar con habilidad,
ansias de poder unipersonal,
la luz lleva inherente la oscuridad,
la mano es palma y puño,
“dar golpes hasta que no pidan”,
soy el que elijo, ilusamente la verdad.

Soy el compasivo reflexivo:
Con pasión vivo
dejando que el viento me conmueva
y el sol me vislumbre sin contornos,
compasión y las manos juntas,
con pasión una entrega justa,
compasión exhala un árbol dando sombra,
lo agradezco.
 
No puedo entender mi punto de vista,
ni puedo vivir según mi entendimiento,
conceptos pirañas en mis pies
me han convertido en ciudadano,
consumidor en lo más alto de la pirámide de la evolución,
mucho no entiendo,
mucho no creo,
mucho no es mi fe,
no entiendo cuando dudo de mi
¿Quién soy yo para no entenderme?


Puedo secarme como un tallo nudoso,
convertirme en tierra sobre la cama,
diseminarme en nativa conciencia,
mi corazón abono al núcleo de una estrella
y mi alma dejar sin miedo al infinito universo
¿Quién soy yo para no creerlo?

Soy el que puede elegir:

“Dar hasta que duela”,
refinar lo dicho no es soberbia,
“dar hasta que sane”,
elijo y corrijo, observando lo natural,
no caeré en mi propia falsedad.

“Dar hasta que les duela”,
dominar y castigar con habilidad,
ansias de poder unipersonal,
la luz lleva inherente la oscuridad,
la mano es palma y puño,
“dar golpes hasta que no pidan”,
soy el que elijo, ilusamente la verdad.


Soy el compasivo reflexivo:
Con pasión vivo
dejando que el viento me conmueva
y el sol me vislumbre sin contornos,
compasión y las manos juntas,
con pasión una entrega justa,
compasión exhala un árbol dando sombra,
lo agradezco.


O.o ¡Qué chévere! La primera estrofa, un hecho en cada mente humana, no logramos entendernos a veces y dudamos de todo hasta de nosotros mismos. Te señalo las líneas con las que me identifico, muy ciertas a mi parecer. Grato leerte, Ariel. Saludos.
 

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