Starsev Ionich
Poeta asiduo al portal
Divagación II
Mis pensamientos son como el imán
que atrae los peces del demonio
con veladoras de librerías.
Mis pensamientos son peores,
que sus raudas luminiscencias
y sus feroces mandíbulas.
Mis pensamientos son tan aleatorios
como el devenir del día,
son faltos de sentido como un cuchillo sin filo,
pero tan profundos como la puñalada tripera del anónimo.
Mis pensamientos son tan confusos como el rin de lava,
que esconde el sufrimiento en su andar veloz y estroboscópico.
Movimientos oculares rápidos como un sueño paradójico,
ondas lentas en vigilia que me hacen ver un poco tonto,
son mis pensamientos que ven arroces
saltando en la lluvia de la tarde,
y ven en el centro pavimentado florecer rosas de colores.
Pierdo el foco como una rata amenazada a cualquier hora,
y la realidad impregna la cosecha de monotonía,
gris y - lógica... Siga, buenas tardes... ¿En qué le puedo ayudar señora?
Mis pensamientos son como el imán
que atrae los peces del demonio
con veladoras de librerías.
Mis pensamientos son peores,
que sus raudas luminiscencias
y sus feroces mandíbulas.
Mis pensamientos son tan aleatorios
como el devenir del día,
son faltos de sentido como un cuchillo sin filo,
pero tan profundos como la puñalada tripera del anónimo.
Mis pensamientos son tan confusos como el rin de lava,
que esconde el sufrimiento en su andar veloz y estroboscópico.
Movimientos oculares rápidos como un sueño paradójico,
ondas lentas en vigilia que me hacen ver un poco tonto,
son mis pensamientos que ven arroces
saltando en la lluvia de la tarde,
y ven en el centro pavimentado florecer rosas de colores.
Pierdo el foco como una rata amenazada a cualquier hora,
y la realidad impregna la cosecha de monotonía,
gris y - lógica... Siga, buenas tardes... ¿En qué le puedo ayudar señora?
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