EPEV- Poerrante
Poeta recién llegado
Me preocupa el silencio,
esa anómala ruptura
en la incertidumbre preconcebida
del espacio/tiempo.
Abramos nuestras bocas
y dejemos que un hálito, un vahído
acaricie las etéreas
cualidades que nos acotan
y complementan.
Atemos los sueños
a las lámparas eléctricas
ya las velas y el kerosén, cumplieron su rol
y las teclas de Olivetti se herrumbraron;
ahora desvelémonos frente al monitor,
aprendamos Office Word
No nos enclaustremos bajo la sabana piel
que nos arropa,
ni en los desmayos situacionales
de los aconteceres
que desvirtúan el diario vivir.
Los poetas vemos luces
donde la oscuridad es absoluta
y sólo resignamos nuestras almas
tras las letras
que nos describen.
Un mandado lleva la carreta
envuelto en el traslucido celofán
que nos expone
vituperancia cotidiana
que desdice de nuestro nombre .¡no claudiques!
¡Marcado!..... marcado por una palabra
escrita en la frente, y que reza:
Poeta......
¡Poeta!, sí
por que en cada bocanada de letras
las prosas se apoderan de las palabras
con ineluctables estelas de ensueños.
Claros luceros sin ovación,
ni miradas que describan sus órbitas
¡Pero están!;
circunstancialmente nos influyen
dando sombras y luces
¡Yerba mala la mía!
que ve fantasmas y misses
bailando sin música puesta.
Abramos pues las fauces
y dejemos entrar la luna,
llenemos de letras al mundo
para que se escuchen nuestras voces.
Se esparzan como el smog/hollín citadinos
que todo ojo le mire, aunque no le quiera ver
o como campanadas de Hemingway
que doblan las horas los tiempos
y todo oído escucha
al final del túnel
que le consagra
y redime a la eternidad.
EPEV-Poerrante. C01/07/12. T06/07/12
esa anómala ruptura
en la incertidumbre preconcebida
del espacio/tiempo.
Abramos nuestras bocas
y dejemos que un hálito, un vahído
acaricie las etéreas
cualidades que nos acotan
y complementan.
Atemos los sueños
a las lámparas eléctricas
ya las velas y el kerosén, cumplieron su rol
y las teclas de Olivetti se herrumbraron;
ahora desvelémonos frente al monitor,
aprendamos Office Word
No nos enclaustremos bajo la sabana piel
que nos arropa,
ni en los desmayos situacionales
de los aconteceres
que desvirtúan el diario vivir.
Los poetas vemos luces
donde la oscuridad es absoluta
y sólo resignamos nuestras almas
tras las letras
que nos describen.
Un mandado lleva la carreta
envuelto en el traslucido celofán
que nos expone
vituperancia cotidiana
que desdice de nuestro nombre .¡no claudiques!
¡Marcado!..... marcado por una palabra
escrita en la frente, y que reza:
Poeta......
¡Poeta!, sí
por que en cada bocanada de letras
las prosas se apoderan de las palabras
con ineluctables estelas de ensueños.
Claros luceros sin ovación,
ni miradas que describan sus órbitas
¡Pero están!;
circunstancialmente nos influyen
dando sombras y luces
¡Yerba mala la mía!
que ve fantasmas y misses
bailando sin música puesta.
Abramos pues las fauces
y dejemos entrar la luna,
llenemos de letras al mundo
para que se escuchen nuestras voces.
Se esparzan como el smog/hollín citadinos
que todo ojo le mire, aunque no le quiera ver
o como campanadas de Hemingway
que doblan las horas los tiempos
y todo oído escucha
al final del túnel
que le consagra
y redime a la eternidad.
EPEV-Poerrante. C01/07/12. T06/07/12