angelcesar
Poeta que considera el portal su segunda casa
DIVÁN DE LA SOLEDAD
No es extraño sentir la turbulencia
que una mente obsesiva exterioriza
estando en soledad. En su consciencia,
es frágil como espiga de una briza.
El diván en el limbo de la ausencia
permite ver el agua escurridiza
por las venas de un cuerpo sin turgencia
y un alma sin descanso que agoniza.
El frío es el abrigo más discreto
para cubrir pupilas delatoras
si están por develar su canto inquieto.
La triste paradoja inunda horas.
El cuadro dibujado es un boceto
con marcas sin relieves e incoloras.
No es extraño sentir la turbulencia
que una mente obsesiva exterioriza
estando en soledad. En su consciencia,
es frágil como espiga de una briza.
El diván en el limbo de la ausencia
permite ver el agua escurridiza
por las venas de un cuerpo sin turgencia
y un alma sin descanso que agoniza.
El frío es el abrigo más discreto
para cubrir pupilas delatoras
si están por develar su canto inquieto.
La triste paradoja inunda horas.
El cuadro dibujado es un boceto
con marcas sin relieves e incoloras.