María José Álvarez
Poeta recién llegado
Baja la gota que colmó el vaso
por el desagüe de tus pestañas...
Todos tus dioses han desertado...
Los estertores de tus plegarias
tañen de rojo mudo el ocaso
Y por si acaso, no pierdes nada,
dejas caer un jirón de miedo
junto al pretil del puente de plata
por donde huyes de un débil credo
que ha estado a punto de darte caza
¿Dónde has tenido tu crespón negro?
Qué harapo gris, tu bandera blanca
Ya no te sirven. Préndeles fuego
Baila desnuda tus llamaradas
Ocúpate de tus dioses luego
Resérvales la pira más alta
Que es tu deidad la que ahora está en juego
Y ya no hay dios que a ti te haga falta
por el desagüe de tus pestañas...
Todos tus dioses han desertado...
Los estertores de tus plegarias
tañen de rojo mudo el ocaso
Y por si acaso, no pierdes nada,
dejas caer un jirón de miedo
junto al pretil del puente de plata
por donde huyes de un débil credo
que ha estado a punto de darte caza
¿Dónde has tenido tu crespón negro?
Qué harapo gris, tu bandera blanca
Ya no te sirven. Préndeles fuego
Baila desnuda tus llamaradas
Ocúpate de tus dioses luego
Resérvales la pira más alta
Que es tu deidad la que ahora está en juego
Y ya no hay dios que a ti te haga falta