coco priego
Poeta recién llegado
No despojara el viento los blancos
Ropajes de mi amada,
Permanecerá nítida la imagen
De ella para mis ojos.
Viva, en un capullo de candelilla;
Y los sollozos arderán siete veces
En la hoguera pasional del alma.
¿Por qué no vienes a mi lado? a calmar
El llanto, a tranquilizar la tristeza.
Déjame Tocarte con las manos tibias,
Con el corazón, para calmar el frio
Que descansa en tu ser.
Permíteme tomar parte de tu dolor;
Concédeme la paciencia de esperar
Que la flor no marchite en las manos.
Tocare mi alma con la cresta
De los dedos; para acariciar la tuya.
Elevarte, buscar el aliento descansado;
Y dividirlo en dos mitades de fresco
Roció, de lluvia fresca.
No alcanzo a conseguir que me quieras,
No podre llegar a besarte en ningún
Tiempo, y confabular con el amor necio.
Fingir que esto es amistad .es engañar
Al mismo creador.
El varón jamás será dueño de tomar
Lo que nunca será para el.
Si alguna vez precisas del amor
Grita, y yo estaré ahí contigo; hablare
En nombre de nuestras bocas. Hasta
Que los labios desfallezcan de pasión.
Ropajes de mi amada,
Permanecerá nítida la imagen
De ella para mis ojos.
Viva, en un capullo de candelilla;
Y los sollozos arderán siete veces
En la hoguera pasional del alma.
¿Por qué no vienes a mi lado? a calmar
El llanto, a tranquilizar la tristeza.
Déjame Tocarte con las manos tibias,
Con el corazón, para calmar el frio
Que descansa en tu ser.
Permíteme tomar parte de tu dolor;
Concédeme la paciencia de esperar
Que la flor no marchite en las manos.
Tocare mi alma con la cresta
De los dedos; para acariciar la tuya.
Elevarte, buscar el aliento descansado;
Y dividirlo en dos mitades de fresco
Roció, de lluvia fresca.
No alcanzo a conseguir que me quieras,
No podre llegar a besarte en ningún
Tiempo, y confabular con el amor necio.
Fingir que esto es amistad .es engañar
Al mismo creador.
El varón jamás será dueño de tomar
Lo que nunca será para el.
Si alguna vez precisas del amor
Grita, y yo estaré ahí contigo; hablare
En nombre de nuestras bocas. Hasta
Que los labios desfallezcan de pasión.
COCO PRIEGO