candebarbieri
Poeta recién llegado
Hay ciertos fantasmas
escuchando mis gemidos
llorando mi inocencia
mientras se tapan los oídos.
Hay cierta negación
en el placer de aquél cordero
cuando se convierte en mujer
para después nacer de nuevo.
Hay cierto aroma
con delicioso sabor
que mientras aleja a la madre
va atrayendo al señor.
Hay ciertos pecados
escupidos en gemidos
que los seres del infierno
han observado divertidos.
Hay cierta injusticia
en esperar tanto tiempo
al abrazo de unas almas
y a la unión de un par de cuerpos.
Hay ciertos suicidios
que amenazan nuestro mundo
de aquellas pobres niñas
que se han tragado los segundos.
Y sin embargo yo sigo
porque las sensaciones son lo mío
y aunque el pecado sea indigno
lo virtuoso me es dañino.
Y sin embargo yo sigo
porque lo puro me es incómodo
y aunque el pecado sea carga
lo virtuoso es más hediondo.
escuchando mis gemidos
llorando mi inocencia
mientras se tapan los oídos.
Hay cierta negación
en el placer de aquél cordero
cuando se convierte en mujer
para después nacer de nuevo.
Hay cierto aroma
con delicioso sabor
que mientras aleja a la madre
va atrayendo al señor.
Hay ciertos pecados
escupidos en gemidos
que los seres del infierno
han observado divertidos.
Hay cierta injusticia
en esperar tanto tiempo
al abrazo de unas almas
y a la unión de un par de cuerpos.
Hay ciertos suicidios
que amenazan nuestro mundo
de aquellas pobres niñas
que se han tragado los segundos.
Y sin embargo yo sigo
porque las sensaciones son lo mío
y aunque el pecado sea indigno
lo virtuoso me es dañino.
Y sin embargo yo sigo
porque lo puro me es incómodo
y aunque el pecado sea carga
lo virtuoso es más hediondo.
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