Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Divino
Artificio del campo vino leve
a las sedientas almas, cargador,
y fuerte vino fuera el sol de plebe
en la tierra pisada, labrador.
Vino el vino que el canto nos devuelve,
como un divino Baco y soñador,
que al hombre quema, sueña, y tanto duerme,
que dormido está el vino del amor.
Lo bebí, más por uva que por vino,
y aprendí en altos vuelos del saber
de la vida esos zumos del calor.
Me tomé todo el campo de ese sino
para ver otro mundo parecer
que era el vino señal de mi color.
para ver otro mundo parecer
que era el vino señal de mi color.