Ictiandro
Poeta adicto al portal
En las placas tectónicas de nuestra luna
la suerte sonríe en besos de brújula estrellada,
y un espejo invita al mundo inverso de besos
marcados en tu cuello muralla ahora de sentimientos.
Las palabras caen del calendario bisiesto
morada de todo fotograma de nuestras vidas,
un mar, la playa, la arena que ya no es presente
son un puñal aferrado a mi garganta.
La puerta que grita golpes de entrada imposible,
sordo de cuanta maravilla fue vendida,
ciego de tanta luz absorbida de tus labios.
Escapo de tu imagen línea divisoria del tiempo,
un rastro de animal nocturno queda en mis manos
y así voy indetenible devorando cada pensamiento
con ropas raídas, pies descalzos, mirada al horizonte.