C
Caperucito
Invitado
En el siglo pasado
las ausencias no estaban a tiro de Whatsapp
y uno podía emborracharse
sin teléfonos cerca.
Si escribía poemas de mierda no llegaban
al buzón de la esquina
porque tras la resaca iban a la basura,
su adecuado destino.
las ausencias no estaban a tiro de Whatsapp
y uno podía emborracharse
sin teléfonos cerca.
Si escribía poemas de mierda no llegaban
al buzón de la esquina
porque tras la resaca iban a la basura,
su adecuado destino.