Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Doblegando el pensamiento
Con dos manos empuño
y con una lo anoto,
lo que quito del puño
cuando el puño está roto.
En los dedos sin guía,
con los dedos recorto,
de tijeras servían,
a los cielos sin orto.
Amanece levante,
y una nube de grises,
se acumula triunfante
en la lluvia de sal.
Despertaron amantes
los que se odian a muerte,
se quisieron garantes
donde el sodio es fatal.
Hay tensión en la arteria
por tener la palabra,
en la boca miseria
escupiendo el gran mal.
Yo no quiero esa nube
que me llena de histeria,
lo que quiero y no tuve
es tener que pensar.