Otro como yo, no conozco.
Nono jocoso, gozoso, no podólogo.
Ojos con poco foco, coco con poco jopo.
Trozo corto, bocho groso.
Poco gordo, no fofo.
Morfón goloso.
Mondongo con pomodoro, no como;
sólo pollo, hot dogs o choclo.
Copos no, por los gorgojos.
Porotos
poco, por lo oloroso
(corto olor con Odorono).
Soplo trombón como loco,
compongo, toco todos los tonos.
Conozco Scholl como pocos.
Compongo todo lo roto,
con poco stock, yo solo.
Cobro poco. Por poco monto, todos los logros.
Conozco los protocolos.
No jorobo con Poyo (bocho, boss, groso codo),
sólo confronto, choco.
No lo provoco, opongo voz
(promotor ronco, por los sordos con sopor).
Soporto no pocos bobos.
Formo mocosos
los doblo cómodo
con los codos.
¿Son todos ñoños?
¡Horóscopo horroroso!
No son pocos los chorros, los loros,
los ogros, los forros, los troncos
los zorros.
¡No los soporto!
¡Loco!
Trono roto por los gordos (son dos, los osos).
Conozco Oslo, Oxford, Boston, Toronto
¡Morón!
Soporto hombro doloroso, no lloro.
Cojo poco, no como Rocco
Monótono monólogo,
por poco no lo logro,
todo con o lo bordo,
sólo con o lo compongo.
¿Provocó sopor, como Molotov con cloroformo?
¡Yo lo corto!
Como colofón, propongo:
¡Loor con honor pomposo!
¡Oro con moño rojo!
¡Sonoros bombos por doc,
tordo coloso como pocos!
Los osos
son dos.
Doctor Scholl
yo sólo.
¡Socorro!
Dedicado a los que me llaman Doctor Scholl en mi trabajo, ya que soy especialista en máquinas Scholl, una marca suiza muy usada en la industria.
A los osos Juan y Javier (compañeros de trabajo) y a mi jefe Enrique Poyo (sí, se llama así, aunque no lo crean).
Completo así la trilogía rantifusa dedicada a las vocales "a", "e" y "o".