Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Dogma
Eran las dos de madrugada cuando
apareció la bruja del reparo,
con un dosier que parecía raro
y un doblemente que movía andando.
En esa boca del confuso mando
río de sobra con un gran descaro,
al solo informe que de negro al claro
tenía un nombre que quedó inventando.
Si por el dogma deben ser benditas,
aquellas riendas que mentira ofrecen,
mala doblez si por influjo gritas.
Con toda rabia mis instintos crecen
adivinando por la voz que incitas
las brujerías en las que perecen.
Eran las dos de madrugada cuando
apareció la bruja del reparo,
con un dosier que parecía raro
y un doblemente que movía andando.
En esa boca del confuso mando
río de sobra con un gran descaro,
al solo informe que de negro al claro
tenía un nombre que quedó inventando.
Si por el dogma deben ser benditas,
aquellas riendas que mentira ofrecen,
mala doblez si por influjo gritas.
Con toda rabia mis instintos crecen
adivinando por la voz que incitas
las brujerías en las que perecen.