Desde esta noche
se caerán las hojas
de mi cuaderno.
Por el madero
que tantas gotas rojas
vertió silente...
cuando el aurora
dibuje nuevos cielos,
sabrás traidora
que ya no hay vuelos.
Que somos un pasado
de cruel infierno.
Sangre vertida
desde ígneos latidos,
por un momento
tuyos, hoy vanos
sin causas ni motivos,
mujer traidora.
Pues del castigo
no podremos salvarnos:
somos esclavos.
se caerán las hojas
de mi cuaderno.
Por el madero
que tantas gotas rojas
vertió silente...
cuando el aurora
dibuje nuevos cielos,
sabrás traidora
que ya no hay vuelos.
Que somos un pasado
de cruel infierno.
Sangre vertida
desde ígneos latidos,
por un momento
tuyos, hoy vanos
sin causas ni motivos,
mujer traidora.
Pues del castigo
no podremos salvarnos:
somos esclavos.
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