Es que temo que me voy a volver a repetir. Tiene usted razón, son unos versos muy bellos y también sé que los míos no van a cambiar nada, pura utopía como bien ha dicho, pero me apetecieron y creo que con derecho propio. Yo no voy a cambiar el mundo pero en mi mundo ( el propio) sí que quiero que esto quede bien claro. Por supuesto que cada uno pone las propias condiciones en el suyo. Ahora, si se alimenta a la "bicha", fastidiados vamos. Hasta ahí sí que podría llegar el compromiso.
Entiendo el ejemplo de Amancio Ortega, de todo hay, aunque tampoco vive mal el hombre

. Pero eso me parece que abriría la perspectiva de otro tema y es que el que más habla es, a veces, el que más callado debería estar. La vida misma.
No sé más cómo contestarle, me remito a mis comentarios anteriores. Le reconozco que entre que me entra fatiga y no me sobra todo el tiempo del mundo...
Un saludo cordial,
Eva