Dobermanslave
Poeta recién llegado
No dejes que se acerque la noche,
Pues el lobo hambriento me espera ,
Con su mirada llena de lujuria
Invade de miedo mi alma.
Cada caricia arrebata mi inocencia,
Con cada beso marca mi piel,
Y con cada arrebato me mata,
No dejes que se acerque la noche.
Mis lagrimas y sollozos le excitan,
Salivando como perro con mi llanto,
Ya no vale la pena forcejear,
Terminare siendo suya otra vez.
Mi Dios que jamas me escucha,
Fija tu mirada en mi presencia ,
No dejes que se acerque la noche,
No permitas que lastime mas el alma .
Dice que me ama por ser su niña, pero destroza mi cuerpo con su perversión,
Mírame Dios que no escucha,
Llévate con el alba mi dolor.
Pues el lobo hambriento me espera ,
Con su mirada llena de lujuria
Invade de miedo mi alma.
Cada caricia arrebata mi inocencia,
Con cada beso marca mi piel,
Y con cada arrebato me mata,
No dejes que se acerque la noche.
Mis lagrimas y sollozos le excitan,
Salivando como perro con mi llanto,
Ya no vale la pena forcejear,
Terminare siendo suya otra vez.
Mi Dios que jamas me escucha,
Fija tu mirada en mi presencia ,
No dejes que se acerque la noche,
No permitas que lastime mas el alma .
Dice que me ama por ser su niña, pero destroza mi cuerpo con su perversión,
Mírame Dios que no escucha,
Llévate con el alba mi dolor.