dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Miro el reloj y son ya casi las doce,
y mi querida Marta dónde estará,
la casa no es la misma sin sus voces,
¿por qué no habré aprendido a cocinar?
Llamaré a sus hermanas por si saben
por qué ha desaparecido mi mujer
y para decirles que si pueden laven
mi ropa y me traigan algo de comer.
Yo que hoy llegaba tan contento
y dispuesto a regalarle una flor.
Siento como un negro presentimiento
que invade y lastima mi corazón.
A estas horas qué hará fuera de casa,
nada bueno seguro, si lo sabré.
Pero bueno, al parecer esa payasa
me ha dejado algo escrito en un papel.
¡Qué mal escribe la condenada!
Su letra es la de un médico infernal.
Me dice que se siente maltratada
y que soy un pervertido sin piedad.
Que se marcha con un hombre que la ama
más de lo que yo nunca la querré.
¡Qué bien dormiré esta noche en mi cama,
al fin me vi libre de mi mujer!
Eladio Parreño Elías
27-Enero-2014
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