Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Donde estabas cuando nací,
que tus manos tibias no sentí.
Donde estabas cuando enfermé,
que remedios de tu mano no tomé.
Donde estabas cuando jugaba,
que la pelota no me tirabas.
Donde estabas cuando fui abanderado,
que no estabas orgulloso a mi lado.
Donde estabas al graduarme,
que extrañe tu calor al abrazarme.
Donde estabas cuando me casé,
que otro padrino yo besé.
Donde estabas cuando tu nieto nació,
que el reflejo de tus lágrimas nunca vió.
Donde estabas cuando mama falleció,
que ella de ti nunca se despidió.
Donde estas en este momento
no te guardo ningún rencor,
sueño con ese encuentro
para ti seria un simple favor.
No quiero terminar mi vida
sin llegar a conocerte,
o que llegue tu partida
y angustiarme por no verte.
Solo tengo una inquietud
y apelo a tu razón,
si aunque sea en tu juventud
has tenido corazón.
::