Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
El primer día que medite tu estadía fue ese mismo
en que me libré del sol iluminado por la construcción de mí ser
consternado por que el olvido se consumó y con él se esfumó el sueño,
el encanto, aquel dolor al abrir los ojos
sólo habrá un señuelo que tiro millones de pedazos de mi
a lo largo de un camino no recorrido devorado por los buitres
sé que la sed viene y se va con rapidez pero nunca vendrá igual
como cuando atravesé el desierto
sé que la prisa por mañana cada vez es más lenta,
menos densa y apacible como las bestias
te diré que siempre salpicas de amargura mi lengua todos los días
y ¿dónde te encuentro para decirte que nunca exististe?
que nunca te quise y que ojala te tuviera para extinguirte de la fas de mi ser
¿dónde te busco para sentir las caricias incomprendidas?
o para que escuches que antes de conocerte te incendie
y nunca te vi de otra manera que no fueran cenizas
¿dónde te escondes cuando las copas brindan la mentira más sofisticada de la poesía?
¿dónde te burlas de mi cuando me haces caminar con una venda en los ojos hacia el acantilado?
sólo cuando los suspiros son gigantes y me elevan hasta las nubes
asfixiando todo lo que creo conocer del mundo
el despliegue de tanto apego causando el derrumbe de montañas que caen hacia mí
lo único que me mantiene afín a mí para este mundo es preguntar,
¿Dónde estás?
en que me libré del sol iluminado por la construcción de mí ser
consternado por que el olvido se consumó y con él se esfumó el sueño,
el encanto, aquel dolor al abrir los ojos
sólo habrá un señuelo que tiro millones de pedazos de mi
a lo largo de un camino no recorrido devorado por los buitres
sé que la sed viene y se va con rapidez pero nunca vendrá igual
como cuando atravesé el desierto
sé que la prisa por mañana cada vez es más lenta,
menos densa y apacible como las bestias
te diré que siempre salpicas de amargura mi lengua todos los días
y ¿dónde te encuentro para decirte que nunca exististe?
que nunca te quise y que ojala te tuviera para extinguirte de la fas de mi ser
¿dónde te busco para sentir las caricias incomprendidas?
o para que escuches que antes de conocerte te incendie
y nunca te vi de otra manera que no fueran cenizas
¿dónde te escondes cuando las copas brindan la mentira más sofisticada de la poesía?
¿dónde te burlas de mi cuando me haces caminar con una venda en los ojos hacia el acantilado?
sólo cuando los suspiros son gigantes y me elevan hasta las nubes
asfixiando todo lo que creo conocer del mundo
el despliegue de tanto apego causando el derrumbe de montañas que caen hacia mí
lo único que me mantiene afín a mí para este mundo es preguntar,
¿Dónde estás?