Rosa Reeder
Poeta que considera el portal su segunda casa
Adentro del crepúsculo matutino,
palpitante de aurora brillante,
en la paz de su inmensidad
que columpian los perfiles de las hojas
en donde va enriqueciendo
el rocio al nacer el día
y la luz se concentra suavemente
sin comas en el tiempo.
Estas floreciendo crepúsculo
en mi alma donde nacen los sueños
que conjugan mis sentidos y levantan el verso,
donde el instante palpita en su quietud
y se habre como una flor de aromas
y de un suspiro conquista la naturaleza.
Eres como la eternidad que llega con el otoño
como un ciclo del año que jamás se hace ceniza
si elevo mi mirada al firmamento
te siento como lluvia de estrellas
que de poco hace que la tarde enmudezca
en crepúsculo vespertino de tierna placidez
Rosa Reeder
Derechos Reservados
palpitante de aurora brillante,
en la paz de su inmensidad
que columpian los perfiles de las hojas
en donde va enriqueciendo
el rocio al nacer el día
y la luz se concentra suavemente
sin comas en el tiempo.
Estas floreciendo crepúsculo
en mi alma donde nacen los sueños
que conjugan mis sentidos y levantan el verso,
donde el instante palpita en su quietud
y se habre como una flor de aromas
y de un suspiro conquista la naturaleza.
Eres como la eternidad que llega con el otoño
como un ciclo del año que jamás se hace ceniza
si elevo mi mirada al firmamento
te siento como lluvia de estrellas
que de poco hace que la tarde enmudezca
en crepúsculo vespertino de tierna placidez
Rosa Reeder
Derechos Reservados
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