No vive el gozo en tronos ni en vitrinas,
ni en la codicia que se viste en gala,
habita en las pasiones más genuinas,
donde la mente en su quietud se instala.
No pide más el que consigo alcanza,
ni llora por lo que jamás ha sido,
pues cada paso en calma es una danza
cuando el dolor camina ya rendido.
No clama por promesas del mañana,
ni teme lo que el tiempo le depare,
la dicha es una flor que se desgrana
dentro del alma que se da y no pare.
Si hallas tu voz, sin ruido ni condena,
tendrás en ti la dicha más serena.
ni en la codicia que se viste en gala,
habita en las pasiones más genuinas,
donde la mente en su quietud se instala.
No pide más el que consigo alcanza,
ni llora por lo que jamás ha sido,
pues cada paso en calma es una danza
cuando el dolor camina ya rendido.
No clama por promesas del mañana,
ni teme lo que el tiempo le depare,
la dicha es una flor que se desgrana
dentro del alma que se da y no pare.
Si hallas tu voz, sin ruido ni condena,
tendrás en ti la dicha más serena.