NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Un frío aliento me eriza las entrañas,
el fantasma del deseo se coló una vez más por aquí,
infame impostor que entre mis sábanas irrumpe
la dulce idea de aquel encuentro de fuego y frenesí.
Una última oportunidad a mí misma me di,
de abrir mi cuerpo y emociones para cumplir mi sueño,
el sueño de la pasión viva y derrochada,
idilio de mi intimidad sentida y gozada.
No hubo suerte tampoco esta vez,
las manos que hallé no me han dado caricias,
ni sus labios, besos que me hagan con sus llamas cenizas,
ni el encuentro a solas pudo hilvanar el placer.
Dónde se compra el amor?
Dónde, para una mujer?
Ya fui y vine regalando lluvia a la hojarasca de otoño
y sin agua ni follaje ni consuelo vuelvo sola a mi cama otra vez.
Dónde se compra el amor?
Dónde, para que me sirvan bien?
Que no quieren poemas, ni cartas, ni pinturas,
novelas, canciones, ni mis noches en vela,
no hay negocio en cambiar atención
por amor incauto de cursilería tremenda,
se acabaron mis lágrimas y mi paciencia,
ofrezco dinero, entonces, a demanda la oferta.
Dónde se compra el amor?
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