Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Donde somos latido…
Se abren metáforas de amor
si pasas y me rozas.
Al ritmo de tus pasos bailan
versos que en tu oído nunca
he dicho;
yo sé que los escuchas
y no debo repetir los ya escritos.
Enciendes mis fuegos interiores
y das nuevas chispas a mis días.
Contigo todo sendero es llevadero;
en ellos, mi mente recoge versos
que sé que te enamoran.
Al entrar en tu lecho,
el insomnio que me atrapa esconde
sus sombras. Ya no me asustan sus
miedos: el calor oculto de mi
cuerpo se libera. Vuelvo a navegar
el mar idílico del sueño,
donde los dos somos latidos,
frecuencias
de lo que la nada nunca desata.
Se abren metáforas de amor
si pasas y me rozas.
Al ritmo de tus pasos bailan
versos que en tu oído nunca
he dicho;
yo sé que los escuchas
y no debo repetir los ya escritos.
Enciendes mis fuegos interiores
y das nuevas chispas a mis días.
Contigo todo sendero es llevadero;
en ellos, mi mente recoge versos
que sé que te enamoran.
Al entrar en tu lecho,
el insomnio que me atrapa esconde
sus sombras. Ya no me asustan sus
miedos: el calor oculto de mi
cuerpo se libera. Vuelvo a navegar
el mar idílico del sueño,
donde los dos somos latidos,
frecuencias
de lo que la nada nunca desata.