Yolena Sanfernan
Poeta fiel al portal
DONDE SOPLE EL VIENTO CALIDO
Es hermoso amar y sentir amor, pero amar sin compromisos (parece ser) no es compatible. Amar es un compromiso antes o después- y así lo convertimos en obligaciones, en cierto modo egoístas. Mi amar y amor me sale del corazón. He mantenido cerrada la puerta del corazón para que no se rompiese, he mantenido al margen mi amor para no hacer daño.Cuán bello podría ser hacer realidad nuestros sueños, y llevar a cabo nuestras ilusiones, pero tengo tantas dudas respecto al amor.
Amor. El amor y los sentimientos son sensaciones, y éstas son únicas y exclusivas de cada uno. Cada uno de nosotros somos diferentes, que no por ello incompatibles ni tampoco compatibles. Esto solo el tiempo lo decide junto con nosotros mismos.
Con el paso de los días y así también de los años, nos hemos convertido en nosotros mismos, y ahora, comenzar con planteamientos que pudieran cambiar nuestros seres y estares, no procede.
Siento pereza, y no es eso !Noooo! Esa palabra, no la hayo en mi vocabulario habitual. La palabra pereza no, pero tal vez dudas, muchas dudas sobre la compatibilidad con cualquier hombre, pero no te llamo cualquiera, nunca serás cualquiera, puesto que tu eres único y exclusivo, que no solo para mí, si no para ti.
Mis pensamientos van de un lado a otro, devanean se confunden, y pasan desde ¿cómo podría ser? ¿cambios? ¿valdrá la pena? Sobre todo por qué?, por arrastrar una vida, la de mi hijo. No se si ciertamente sería positivo para él, nunca lo sabré, por supuesto que se amoldaría, pero tiene un padre, y éste será para toda su vida, sea como quiera ser.
Todos mis pensamientos acaban en un papel, no doy consejos, solo daré opiniones, que las decisiones han de ser las de cada uno.
Dudas, muchas dudas, eso es lo que siento, tal vez miedo. Miedo a no ser comprendida, miedo a no ser amada, miedo a no ser escuchada, aunque sí oída. Tengo miedo a cambiar mi rutina y a romper la tuya.
Siempre volé libre, y me dejé llevar por los vientos cálidos hasta llegar al sur, donde el sol calienta, donde la brisa del mar acaricia cada día mis momentos de libertad. Volé sola, aunque estuviese acompañada, y ahora vuelo junto a mi hijo.
Yolena Sanfernan