GALIA SILVA GALEANO
Poeta recién llegado
¿Dormirás? No, ¡claro que no!
En estival noche irónicamente con
sus álgidos aires y sombras que yerran
por las paredes del insomnio,
ellas serán sin duda
tus únicas compañeras.
Nada es perfecto para que aún duermas.
El desvelo se hace costumbre,
el cigarrillo se hace raíz,
permaneciendo impávido frente a las cuatro paredes
que componen tu vida.
No lo sabes, pero ya han dormido por ti.
Especulas que es demasiado pronto
el sol aún quema y el aire es muy dócil
todavía no surge aquella idealizada oscuridad
a la que le romperás alguna de sus tantas colas
en la súplica de tu más coartado llanto
tal como el espejo tantas veces roto,
cada grieta es un grito,
cada estigma es un paso que has calculado.
¡Dormirás? ¡Claro que no!
No eres indiferente, simplemente eres una estrella detrás de otra,
pese al sosiego que prolongas al divagar.
Quizá no me equivoco y estás tan triste como solo.
En estival noche irónicamente con
sus álgidos aires y sombras que yerran
por las paredes del insomnio,
ellas serán sin duda
tus únicas compañeras.
Nada es perfecto para que aún duermas.
El desvelo se hace costumbre,
el cigarrillo se hace raíz,
permaneciendo impávido frente a las cuatro paredes
que componen tu vida.
No lo sabes, pero ya han dormido por ti.
Especulas que es demasiado pronto
el sol aún quema y el aire es muy dócil
todavía no surge aquella idealizada oscuridad
a la que le romperás alguna de sus tantas colas
en la súplica de tu más coartado llanto
tal como el espejo tantas veces roto,
cada grieta es un grito,
cada estigma es un paso que has calculado.
¡Dormirás? ¡Claro que no!
No eres indiferente, simplemente eres una estrella detrás de otra,
pese al sosiego que prolongas al divagar.
Quizá no me equivoco y estás tan triste como solo.