Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Y volviste a imaginarla,
aunque sabes no es factible,
en la intimidad extraña,
pero en tu corazón era libre.
Otra noche ya muy tarde,
casi toda la ciudad duerme,
derramas un poco de sangre,
para saber que más duele.
Casi en pose de víctima,
cortándote las venas,
relamiendo tus heridas,
sigue apagada tu estrella.
Y otra vez al esperarte,
ha ganado la indecisión,
imposible el consolarse,
cuando se trata de amor.
Tanto desdén y tantos días,
desde aquel choque desafortunado.
era lógico sola no duraría,
siendo tan bella sobraron los te amos.
Y hasta más tarde muy tarde,
al fin te has dado cuenta,
que no posees dicha llave,
y ella nunca fue tu princesa.
El mundo da muchas vueltas,
no ha de faltar quien,
pero tu querías fuera ella,
para ti la única mujer.
Esperaste hasta muy tarde,
y no estaría mucho sola,
ese lenguaje del romance,
nunca te dio mucha gloria.
Ahora atormenta la idea,
por todo lo que pudo ser,
a donde los sueños vuelan,
cuando llega el amanecer.
Y esperaste hasta ya tarde,
para volver a soñarla,
casi un mundo aparte,
por no decir dos palabras.
aunque sabes no es factible,
en la intimidad extraña,
pero en tu corazón era libre.
Otra noche ya muy tarde,
casi toda la ciudad duerme,
derramas un poco de sangre,
para saber que más duele.
Casi en pose de víctima,
cortándote las venas,
relamiendo tus heridas,
sigue apagada tu estrella.
Y otra vez al esperarte,
ha ganado la indecisión,
imposible el consolarse,
cuando se trata de amor.
Tanto desdén y tantos días,
desde aquel choque desafortunado.
era lógico sola no duraría,
siendo tan bella sobraron los te amos.
Y hasta más tarde muy tarde,
al fin te has dado cuenta,
que no posees dicha llave,
y ella nunca fue tu princesa.
El mundo da muchas vueltas,
no ha de faltar quien,
pero tu querías fuera ella,
para ti la única mujer.
Esperaste hasta muy tarde,
y no estaría mucho sola,
ese lenguaje del romance,
nunca te dio mucha gloria.
Ahora atormenta la idea,
por todo lo que pudo ser,
a donde los sueños vuelan,
cuando llega el amanecer.
Y esperaste hasta ya tarde,
para volver a soñarla,
casi un mundo aparte,
por no decir dos palabras.