jorge facundo perkins
Poeta recién llegado
A la menoria de mi abuelo Guillermo Perkins Hidalgo y de mi querido primo Antonio Barros Perkins , poetas que han cantado y amado hasta la locura a mi provincia de Corrientes Argentina , región en la que naciera don José de San Martín .
Ínclito verso que late en el remanso de las cuatros corrientes
aromado en esencias de gestas heroicas , chamamé y sapukay .
Arrullo de torcazas , camoatí narcótico que embelesa a los héroes
Misteriosa correntada , calandria peregrina, surcando el Uruguay
¿Dónde tu culpa, donde la infamia , donde el delito ?
¿ Acaso se acalla la vertiente prístina de un manantial ?
¡ Infamia es cubrir a tu nativo suelo con baldaquines de olvido
Nobleza es descubrir el Edén en tu humilde solaz .
Oíste la caída , del hidalgo lacerado frente a los aquelarres del desprecio
empuñaste su legado tiznado de pobreza , un hijo solo y tantas ausencias
tintineó la muerte su cencerro, afrentándole la infame con embustero reloj de arena
en el lomo del carau , saludó a Santo Tomé y remonto su ascenso
De un añejado papel con cinéreos trazos sepultado en espera
un retoño se hiende , con la savia romántica del urunday caído
la elegía auguraba que del rosal compungido volvería el poeta
trinó bajos las sombras, el terso pichón del ruiseñor correntino
Planeas en el estro mirífico del Parnaso que transmigró a don Guillermo
Desenterraste sus pisadas en el cerro carmesí y en ese río de esmeraldas
Sus ecos libertarios , tamboriles perennes que bizarros laten en la plaza
Su genio inquisitivo , su alma pueblerina , cincelaron tu gentil pecho
Bebiste el dulce néctar que abrevó su alma patriótica de heraldo y de aeda
su pasión por esa india romántica , heroica , mi Corrientes la hermosa
mancillada por el lascivo acero de Juan Vera y de Mendoza
la redimió con sus lauros , la amo con vehemencia , declamó sus leyendas
Un rugido inmaguaré , tozudo y sibilino se revuelve en tu alma
s la canción de cuna , ideales libertarios del yapeyuano redentor
versos que al mencho , héroe mártir de mi pueblo ,sus dolores restaña
silbido macho que se planta , azahar que en noches cálidas amaina la traición
Vierte desde el cáliz , las narcóticas exequias ambrosías de tu tierra
Que no cese el fuego que aventó los velámenes de las grandes proezas
Adorna la noche con el cordel nacarado de rimas lustrales y estrellas
Viaja contra corriente por las estelas sacrosantas, del olvidado poeta
Ínclito verso que late en el remanso de las cuatros corrientes
aromado en esencias de gestas heroicas , chamamé y sapukay .
Arrullo de torcazas , camoatí narcótico que embelesa a los héroes
Misteriosa correntada , calandria peregrina, surcando el Uruguay
¿Dónde tu culpa, donde la infamia , donde el delito ?
¿ Acaso se acalla la vertiente prístina de un manantial ?
¡ Infamia es cubrir a tu nativo suelo con baldaquines de olvido
Nobleza es descubrir el Edén en tu humilde solaz .
Oíste la caída , del hidalgo lacerado frente a los aquelarres del desprecio
empuñaste su legado tiznado de pobreza , un hijo solo y tantas ausencias
tintineó la muerte su cencerro, afrentándole la infame con embustero reloj de arena
en el lomo del carau , saludó a Santo Tomé y remonto su ascenso
De un añejado papel con cinéreos trazos sepultado en espera
un retoño se hiende , con la savia romántica del urunday caído
la elegía auguraba que del rosal compungido volvería el poeta
trinó bajos las sombras, el terso pichón del ruiseñor correntino
Planeas en el estro mirífico del Parnaso que transmigró a don Guillermo
Desenterraste sus pisadas en el cerro carmesí y en ese río de esmeraldas
Sus ecos libertarios , tamboriles perennes que bizarros laten en la plaza
Su genio inquisitivo , su alma pueblerina , cincelaron tu gentil pecho
Bebiste el dulce néctar que abrevó su alma patriótica de heraldo y de aeda
su pasión por esa india romántica , heroica , mi Corrientes la hermosa
mancillada por el lascivo acero de Juan Vera y de Mendoza
la redimió con sus lauros , la amo con vehemencia , declamó sus leyendas
s la canción de cuna , ideales libertarios del yapeyuano redentor
versos que al mencho , héroe mártir de mi pueblo ,sus dolores restaña
silbido macho que se planta , azahar que en noches cálidas amaina la traición
Vierte desde el cáliz , las narcóticas exequias ambrosías de tu tierra
Que no cese el fuego que aventó los velámenes de las grandes proezas
Adorna la noche con el cordel nacarado de rimas lustrales y estrellas
Viaja contra corriente por las estelas sacrosantas, del olvidado poeta