Dos barquitos navegan en mi vida,
uno hacia el mar
el otro en mis entrañas.
El que va al mar
busca libertad, luz
aire salado en las velas.
El de mis entrañas
anclado en mi sangre está,
y se deslíe en la pena,
pero en la pena de ayer.
Era una pena profunde y negra,
una pena que pesa.
¡Corta la pena del ancla, barquito!,
átala a la pena negra,
que se hunda para siempre,
no quiero sentirla mas,
pero en mis sueños aparece,
y duele.
Quita de mi ese pesar, barquito,
no hieras mi vientre mas.
La vida tiene dos puntas
una que mata
y otra que aviva.
Dos barquitos navegan en mi vida,
uno hacia el mar
el otro en mis entrañas.
El que va al mar
busca libertad, luz
aire salado en las velas.
El de mis entrañas
anclado en mi sangre está,
y se deslíe en la pena,
pero en la pena de ayer.
Era una pena profunde y negra,
una pena que pesa.
¡Corta la pena del ancla, barquito!,
átala a la pena negra,
que se hunda para siempre,
no quiero sentirla mas,
pero en mis sueños aparece,
y duele.
Quita de mi ese pesar, barquito,
no hieras mi vientre mas.
La vida tiene dos puntas
una que mata
y otra que aviva.
uno hacia el mar
el otro en mis entrañas.
El que va al mar
busca libertad, luz
aire salado en las velas.
El de mis entrañas
anclado en mi sangre está,
y se deslíe en la pena,
pero en la pena de ayer.
Era una pena profunde y negra,
una pena que pesa.
¡Corta la pena del ancla, barquito!,
átala a la pena negra,
que se hunda para siempre,
no quiero sentirla mas,
pero en mis sueños aparece,
y duele.
Quita de mi ese pesar, barquito,
no hieras mi vientre mas.
La vida tiene dos puntas
una que mata
y otra que aviva.
Dos barquitos navegan en mi vida,
uno hacia el mar
el otro en mis entrañas.
El que va al mar
busca libertad, luz
aire salado en las velas.
El de mis entrañas
anclado en mi sangre está,
y se deslíe en la pena,
pero en la pena de ayer.
Era una pena profunde y negra,
una pena que pesa.
¡Corta la pena del ancla, barquito!,
átala a la pena negra,
que se hunda para siempre,
no quiero sentirla mas,
pero en mis sueños aparece,
y duele.
Quita de mi ese pesar, barquito,
no hieras mi vientre mas.
La vida tiene dos puntas
una que mata
y otra que aviva.