Dualidad 1

Y cómo percibir el mundo nuestro,
epistémico aspecto conceptual:
extremos, abstracción, el bien o el mal;
mecanismos de escape con secuestro.

Ser alumno de todo, sin maestro;
necesidad, carencia emocional,
¿efecto de la mente es lo real?,
a la derecha, ¡Dios!, de lo siniestro.

Una persona es ella, sin embargo
podría ser un monstruo o un bendito,
o unos mil atributos en letargo.

Mas dónde queda el alma de las cosas,
dónde la identidad de lo suscrito,
¡dónde!, esencia de formas caprichosas.


Filosófico y muy bueno este poema, amigo Alonso. El bien y el mal como el ángel y el monstruo de la naturaleza humana, sabemos que existen para enfrentar los sentimientos del hombre, por ende es una lucha con nosotros mismos, solo a lo largo de la vida se aprende a potenciar uno de los dos, me ha encantado en sobremanera tu bella esencia poética, felices días y un abrazo enorme.
 
Y cómo percibir el mundo nuestro,
epistémico aspecto conceptual:
extremos, abstracción, el bien o el mal;
mecanismos de escape con secuestro.

Ser alumno de todo, sin maestro;
necesidad, carencia emocional,
¿efecto de la mente es lo real?,
a la derecha, ¡Dios!, de lo siniestro.

Una persona es ella, sin embargo
podría ser un monstruo o un bendito,
o unos mil atributos en letargo.

Mas dónde queda el alma de las cosas,
dónde la identidad de lo suscrito,
¡dónde!, esencia de formas caprichosas.

jooooooooooo.... un maestro es lo que necesito y creo que lo acabo de encontrar, genio!!!
 
Me ha gustado tu soneto, Alonso, y me ha gustado este tema que has propuesto. Ha derivado un poco en la dialéctica, según veo, que todo lo inunda desde Hegel. La cuestión de la identidad, la dialéctica del yo y el otro, es sin duda de las más apasionantes, que lo diga Edipo.

abrazo
j.
Hola, señor Musador; contento de volver a este poema y ver tu impronta y comentario.
Dualidad y dialéctica... y un café a la vuelta de los campos.
Un abrazo.
 
Excelente soneto Alonso, los seres humanos con esa eterna manía de dividir, será porque divididos hemos nacido, por esa dualidad que nos aceca a cada segundo, somos y necesitamos, bueno y malo, fuerte y débil, dulce y amargo para sobrevivir, un enorme placer leerte, besos.
Muchas gracias, Ale, a la vuelta a esta dualidad que nos complementa.
Un abrazo con cariño de foro a foro.
 
¿Cómo percibir el mundo? Apenas conoce uno un rincón y le faltan datos. El mundo nos asalta, nos golpea de realidades a diario y a pesar de ello nos cuenta trabajo comprenderlo. Cada uno un mundo, cada espacio un universo. Búsqueda de la piedra filosofal al querer entender el alma de las cosas.
Complicado y atractivo poema. Un abrazo.
Complicado es entender mundo y persona, y complicado hasta que exista un todo o que no haya nada. Al menos nos sirvió esta dialéctica para armar un poema en esta tensón y seguir preguntándonos.
Muchas gracias, amigo Luis, y un abrazo.
 
Hola, señor Musador; contento de volver a este poema y ver tu impronta y comentario.
Dualidad y dialéctica... y un café a la vuelta de los campos.
Un abrazo.

Si alguien me dice «señor»,
agradezco el homenaje;
mas soy gaucho entre el gauchaje
y soy nada entre los sabios.
Y son pa' mi los agravios
que le hagan al paisanaje.
(Atahualpa Yupanqui en «El payador perseguido»)

Si paso de nuevo por tu casa, tomaremos ese café.
abrazo
 
Última edición:
Si alguien me dice «señor»,
agradezco el homenaje;
mas soy gaucho entre el gauchaje
y soy nada entre los sabios.
Y son pa' mi los agravios
que le hagan al paisanaje.
(Atahualpa Yupanqui en «El payador perseguido»)

Si paso de nuevo por tu casa, tomaremos ese café.
abrazo
Sin agraviar a naide
pequé de atrevimiento:
ansí salió “señor”
y se lo llevó el viento.

De cordilleras somos,
de vuelos y de huerta,
pa lo bueno y lo malo
a la espalda la espuerta.

Yo también hacia la letra chiquita hasta hace unos años (como Atahualpa)… pero ahora no; es que no la veo, je je.

Me gusta Atahualpa Yupanqui, y conservo y suelo escuchar toda la antología iberoamericana que me mandó un compañero del foro, Dulcinista, hace algunos años; aunque yo ya tenía un pequeño repertorio.

Pues ni don ni señor,
pero el café en la mesa.
 
Última edición:
Filosófico y muy bueno este poema, amigo Alonso. El bien y el mal como el ángel y el monstruo de la naturaleza humana, sabemos que existen para enfrentar los sentimientos del hombre, por ende es una lucha con nosotros mismos, solo a lo largo de la vida se aprende a potenciar uno de los dos, me ha encantado en sobremanera tu bella esencia poética, felices días y un abrazo enorme.
Hola Nancy y mil gracias por venir. La dualidad haciendo de las suyas, incluso en verso, pero más allá del bien y del mal siempre existe un punto que supongo que todo lo equilibra.
Un gran abrazo, compañera, entre trabajo y descanso.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba