gonzaleja
Poeta asiduo al portal
¡Es mi duda certera y razonable!
De quien veladamente me adoctrina
espero solamente disciplina,
rigor en cuanto expone incuestionable.
Y yo, de mi principio inalterable,
cuestiono lo que tiene de toxina,
precepto que al instante se adivina,
malévolo, seguro, y cuestionable.
Tu caustico discurso abrasa y quema,
dispone en dirección contradictoria,
y, aun próxima, a tu sombra, no persuade.
Inventas una nueva estratagema
cambiando, por si acaso, tu oratoria,
y a tu causa, otro acólito, no añade.
De quien veladamente me adoctrina
espero solamente disciplina,
rigor en cuanto expone incuestionable.
Y yo, de mi principio inalterable,
cuestiono lo que tiene de toxina,
precepto que al instante se adivina,
malévolo, seguro, y cuestionable.
Tu caustico discurso abrasa y quema,
dispone en dirección contradictoria,
y, aun próxima, a tu sombra, no persuade.
Inventas una nueva estratagema
cambiando, por si acaso, tu oratoria,
y a tu causa, otro acólito, no añade.