Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Y que puede saber nadie,
el placer que me inspiras,
si la noche es de los amantes,
con todas sus ansias contenidas.
Atendemos la llamada,
sin ningún reproche,
con solo una mirada,
iniciamos el goce.
Entrega sin límites,
al tacto de dos cuerpos,
te di y me diste,
lo que nos hace eternos.
Toda la noche,
no fue suficiente,
adorar tu nombre,
una y mil veces.
Entre sueño y realidad,
atándome a tu cintura,
cuantos amantes se dan,
y pierden toda censura.
La noche entera,
tus labios de miel,
y su total entrega,
hasta el amanecer.
Disfrutando cada segundo,
degustarnos sin mesura,
tu gemido era mi rumbo,
y nuestro testigo la luna.
Entre sabanas de seda,
en el acto más bello,
sin nada que nos contenga,
tú y yo de la noche dueños.
el placer que me inspiras,
si la noche es de los amantes,
con todas sus ansias contenidas.
Atendemos la llamada,
sin ningún reproche,
con solo una mirada,
iniciamos el goce.
Entrega sin límites,
al tacto de dos cuerpos,
te di y me diste,
lo que nos hace eternos.
Toda la noche,
no fue suficiente,
adorar tu nombre,
una y mil veces.
Entre sueño y realidad,
atándome a tu cintura,
cuantos amantes se dan,
y pierden toda censura.
La noche entera,
tus labios de miel,
y su total entrega,
hasta el amanecer.
Disfrutando cada segundo,
degustarnos sin mesura,
tu gemido era mi rumbo,
y nuestro testigo la luna.
Entre sabanas de seda,
en el acto más bello,
sin nada que nos contenga,
tú y yo de la noche dueños.