luna isabella
Poeta recién llegado
Duermen cansadas la dunas,
como un océano silencioso.
De pronto, un vendaval obstentoso,
agita de improviso algunas.
Flamante escenario de lunas,
palpando el paisaje fastuoso.
Con oleos de lienzos furioso,
esparcidos cómo las tunas.
Baja el ocaso escondido,
en el dorado rayo agonizante,
a esperar la boreal señora
En el rubio desierto adolorido,
en el nocturno oleaje hoscilante
se desnuda radiante la aurora.
Sobre el oblicuo médano trecho
Un diluvio dibuja siluetas
bañando las sábanas de tiza.
Diamantes en el oreado techo.
Risos de bengala en violeta,
despeinando la noche ceniza.
En el blanco claro esplendoroso,
se desbordan fulminantes lagunas.
Dispersando la niebla infortuna,
con destello vivaz cauteloso.
Se baja el telón precipitoso.
Con los sueños plateados de cuna,
duermen cansadas las dunas.
Bajo el lago de luz misterioso.
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