Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Duerme, niño, sin deseo
por tu sueño, al diapasón
que marca tu corazón;
disfruta ese devaneo
del vientre como un trofeo.
Duerme, niño, ya tendrás
tiempo para lo demás
cuando la luz te avasalle
y entre lágrimas del valle
no puedas volver atrás.