Maygemay
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi escoba voladora me ha llevado hasta Oriente
para cambiar sus juncos en factorías persas,
y un manojo de hierbas perfumadas y tersas
flotan bajo las nubes en mi viaje impaciente.
He visitado el templo de un dragón diligente,
quien me ha enseñado vuelos y maniobras diversas.
Hombre, aunque tú lo intentes con la pared conversas:
sólo cuenta secretos a la mujer valiente,
que le hable dulcemente, pues se entristece solo
en cráteres helados con ígneos samovares
que cargan las usinas con el soplo de Eolo,
y ese viento vehemente me ha lanzado a los mares,
donde he entrado en el sueño de un delfín que en el polo
jugaba con sirenas y me alzó en sus altares.
Extraños avatares
de una hechicera en vuelo, amiga de dragones,
que fascina a cetáceos con arpas sin arpones,
y el polen de asteriscos de sus escobillones.
*****
para cambiar sus juncos en factorías persas,
y un manojo de hierbas perfumadas y tersas
flotan bajo las nubes en mi viaje impaciente.
He visitado el templo de un dragón diligente,
quien me ha enseñado vuelos y maniobras diversas.
Hombre, aunque tú lo intentes con la pared conversas:
sólo cuenta secretos a la mujer valiente,
que le hable dulcemente, pues se entristece solo
en cráteres helados con ígneos samovares
que cargan las usinas con el soplo de Eolo,
y ese viento vehemente me ha lanzado a los mares,
donde he entrado en el sueño de un delfín que en el polo
jugaba con sirenas y me alzó en sus altares.
Extraños avatares
de una hechicera en vuelo, amiga de dragones,
que fascina a cetáceos con arpas sin arpones,
y el polen de asteriscos de sus escobillones.
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