dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Dulce niña para este hombre eres la tierra
por eso en ti están ancladas mis raíces
y hasta el tronco llegan tus hondas cicatrices
como amargura que en el alma deja la guerra.
Tus pechos en mis labios son naranjas mecidas
por un viento suave que acaricia mi boca
mientras mi deseo en tu piel se desboca
para que se borren sus antiguas heridas.
En tu suave cuello de cisne cual seda o nardos
se pierden mis labios, los dedos se entretienen
y en tu espalda de diosa mis besos se detienen
para regalarte rosas donde te ofrecieron cardos.
Digo que eres la tierra y que este corazón es tuyo
y que por tu mar el barco de mi amor navega
feliz como un marinero que a feliz puerto llega,
como el alhelí que al sol abriera su capullo.
Eladio Parreño Elías
5-Julio-2012