Principe gris
Poeta adicto al portal
Muchas veces cuando niño
En esos tiempos
Cuando aun no comprendía tu cariño
Cuando era pequeño
Y era tu desvelo
Bueno no se que pensar
Si al final del día
Hoy que soy un niño grande
Aun hay en tus sueños
Noches de insomnio
Cansancio en tus ojos
Y en tus frases
Pero te juro señora de mi vida
Que no es mi intención
Perderte en desvelos
Ni hacerte estallar en un grito
Y si es basta para tu paciencia
Una respuesta positiva
A tus peticiones
Créeme señora de mi alma
Que nunca ha sido mi afán
Desobedecerte en tus deseos
Jamás en mi rebeldía he deshonrado tu nombre
Que es más que madre
Y que viene con un nombre
Cercano a esos mundos celestiales
De los cueles te hablare
En otro momento
Si supieras que tanto por ti quisiera ser
Tanto en tu anhelo quisiera complacer
Pero qué hay de nuevo
En el niño de la poesía
Que es poeta para ti también
Y hoy es tanta esta necesidad
Que tengo por decirte que te quiero
Y decirte que te amo
Dulce señora de mi corazón
Y que lo entiendas
Aunque a veces las respuestas
No sean las que en tu mente esperas
Quiero que estés feliz
Aun en mis locuras
Aun en mis pasiones
Si te hablo de mis ilusiones
Y eres parte de ellas
Cuando dedico parte de mi ser
Para un suspiro de tu ser complacer
En fin señora de mi mente
Hoy como todos los días deseo decirte
Que te amo
Aunque a veces el corazón
No me alcance para expresarte
Todo esto que en mi verso
Por ti existe
Aunque a veces en tus delirios
Pienses que no te quiero
Pues aunque otro amor
Ronde en mis caricias
Nunca a tus delicias podrá reemplazar
Pues tú eres ave
Que canto suave en mi primer amanecer
Y yo en tu desvelo
Fui ruiseñor
Que remonta el vuelo
En tus alas al cielo
Aunque aun hoy
Que soy un niño grande
Siga siendo: desvelo
Yo siempre seré parte de ti
Pues tú eres mi amor
Y eres mi vida
Y eres mi sol,
Gracias por los desvelos
De niño pequeño y de niño grande
Dulce señora de mi amor
En esos tiempos
Cuando aun no comprendía tu cariño
Cuando era pequeño
Y era tu desvelo
Bueno no se que pensar
Si al final del día
Hoy que soy un niño grande
Aun hay en tus sueños
Noches de insomnio
Cansancio en tus ojos
Y en tus frases
Pero te juro señora de mi vida
Que no es mi intención
Perderte en desvelos
Ni hacerte estallar en un grito
Y si es basta para tu paciencia
Una respuesta positiva
A tus peticiones
Créeme señora de mi alma
Que nunca ha sido mi afán
Desobedecerte en tus deseos
Jamás en mi rebeldía he deshonrado tu nombre
Que es más que madre
Y que viene con un nombre
Cercano a esos mundos celestiales
De los cueles te hablare
En otro momento
Si supieras que tanto por ti quisiera ser
Tanto en tu anhelo quisiera complacer
Pero qué hay de nuevo
En el niño de la poesía
Que es poeta para ti también
Y hoy es tanta esta necesidad
Que tengo por decirte que te quiero
Y decirte que te amo
Dulce señora de mi corazón
Y que lo entiendas
Aunque a veces las respuestas
No sean las que en tu mente esperas
Quiero que estés feliz
Aun en mis locuras
Aun en mis pasiones
Si te hablo de mis ilusiones
Y eres parte de ellas
Cuando dedico parte de mi ser
Para un suspiro de tu ser complacer
En fin señora de mi mente
Hoy como todos los días deseo decirte
Que te amo
Aunque a veces el corazón
No me alcance para expresarte
Todo esto que en mi verso
Por ti existe
Aunque a veces en tus delirios
Pienses que no te quiero
Pues aunque otro amor
Ronde en mis caricias
Nunca a tus delicias podrá reemplazar
Pues tú eres ave
Que canto suave en mi primer amanecer
Y yo en tu desvelo
Fui ruiseñor
Que remonta el vuelo
En tus alas al cielo
Aunque aun hoy
Que soy un niño grande
Siga siendo: desvelo
Yo siempre seré parte de ti
Pues tú eres mi amor
Y eres mi vida
Y eres mi sol,
Gracias por los desvelos
De niño pequeño y de niño grande
Dulce señora de mi amor