ONICE
Poeta fiel al portal
Cuánta soledad, hay por el mundo.
Cuánto dolor, sufrimiento, se respira.
¡Se siente! Se percibe en esta gran bola,
que el universo, el cosmos, sostiene.
Cuántos seres solitarios vagan sin rumbo
por el camino de la vida... sin familia,
sin aliento, sin amigos que los levanten
cuando sufren, desde su interior, una caída.
por el camino de la vida... sin familia,
sin aliento, sin amigos que los levanten
cuando sufren, desde su interior, una caída.
No importa de dónde provengan.
Ni importa su cuna, su linaje.
¡Que más da, que sean de alta alcurnia!
¡Que más da, que besen la pobreza!
Ni importa su cuna, su linaje.
¡Que más da, que sean de alta alcurnia!
¡Que más da, que besen la pobreza!
La dureza de la vida, persiste en el mundo.
No tiene edad. Ni condición social.
Se intenta sobrevivir, ahogando las penas,
cada cual, como sabe. Cada cual, como puede.
...Unos se apoyan, en unas tristes botellas.
Otros se encierran, solos, distantes,
en su coraza intocable, en su soledad
perpétua, formando un vínculo con su propio ser.
No tiene edad. Ni condición social.
Se intenta sobrevivir, ahogando las penas,
cada cual, como sabe. Cada cual, como puede.
...Unos se apoyan, en unas tristes botellas.
Otros se encierran, solos, distantes,
en su coraza intocable, en su soledad
perpétua, formando un vínculo con su propio ser.
Otros, no soportan este huracán de la vida.
Viene celosa, galopando con furia
cómo un animal en celo, salvaje, orgullosa
de ser ella, quien maneja su existencia.
Sutil, los acondiciona, los atormenta,
en este devastador, furioso, cruel mundo,
dónde el único antídoto, para no ser presa,
es morir, dejar el último suspiro
en esta enfermiza, dura, rojiza tierra
perfumada, con la sangre de los suyos,
que entre sollozos y rabias contenidas,
aclaman rompiéndose, al silencio eterno.
Viene celosa, galopando con furia
cómo un animal en celo, salvaje, orgullosa
de ser ella, quien maneja su existencia.
Sutil, los acondiciona, los atormenta,
en este devastador, furioso, cruel mundo,
dónde el único antídoto, para no ser presa,
es morir, dejar el último suspiro
en esta enfermiza, dura, rojiza tierra
perfumada, con la sangre de los suyos,
que entre sollozos y rabias contenidas,
aclaman rompiéndose, al silencio eterno.
Se esfuma la vida como un silbido.
Se quebranta. Se desconcha solitaria,
con la ausencia de una sonrisa, de un recuerdo
dulce del ayer, sumergido en un abismo
de emociones inexistentes, de anhelos
inertes, que les traen ese vacío
y el silencio les arropa, les atrapa
para llevarles de la mano, a la soledad
dulce. Callada. Solitaria muerte...
Dulce. Callada. Dura, víno la vida.
Amarga, Silenciosa. Añorada, llega la muerte.
Se quebranta. Se desconcha solitaria,
con la ausencia de una sonrisa, de un recuerdo
dulce del ayer, sumergido en un abismo
de emociones inexistentes, de anhelos
inertes, que les traen ese vacío
y el silencio les arropa, les atrapa
para llevarles de la mano, a la soledad
dulce. Callada. Solitaria muerte...
Dulce. Callada. Dura, víno la vida.
Amarga, Silenciosa. Añorada, llega la muerte.
ONICE
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